Grafito
Lo que no conociste de mi…

Lo que no conociste de mi…

Tantas cosas que  contar, tantas mañas, tantos defectos, virtudes y manías, que sería poco lo que dijera, porque la mayoría ni cuenta me doy.  Otras porque me han dicho, ha sido la única manera de enterarme o de percatarme. Pero bueno, así soy.

 

Nunca sabrás que al dormir, rozo un pie con el otro para arrullarme, como los niños que tocan su frazada de seguridad. Que duermo con dos almohadas y las abrazo, como si de ellas dependiera mi vida. Que caigo muerta al dormir y me encanta recordar mis sueños, para ver si hay algún mensaje oculto o simplemente por contarlos.

 

Que no puedo salir de casa sin tomar café, sino me pongo de mal humor. Que me encanta caminar descalza en casa, que soy desordenada y nunca recuerdo donde pongo las llaves de la camioneta, donde esta mi cartera, donde dejé el celular, los cepillos, etc. etc. etc.  Todo esto gracias a que siempre ando pensando mil ocurrencias, viviendo en otro planeta, y así he sido desde niña, por ello no presto atención donde coloco las cosas, de modo que no es de extrañar encontrar una crema de cabello en el refrigerador, o un peine debajo del colchón o quizás el control remoto arriba de la lavadora, o el teléfono de la casa en el carro.

 

Sé que es muy bueno y recomendable tener una agenda, sí, la tengo pero nunca la encuentro, siempre sufro abriendo todos los cajones de la cocina, de la sala, de los cuartos de los niños, debajo de las camas, hasta que por fin la encuentro.

 

Me sorprende las personas que son capaces de recordar, no solo donde dejaron todo, sino aparte la manera tan ordenada que están colocadas sus cosas, por orden alfabético, por degradé de colores, por texturas,  por orden de uso, por fecha de caducidad y por grados de gusto. Realmente me parecen tan extraños, como si llegaran de otro planeta…Pero de repente intento realizar tales malabarismos, pero al ser esto tan aburrido y el querer pensar tantas cosas a la vez, no me dejan concentrar en lo que está pasando en el mundo real, porque en mi mundo imaginario a pesar que los pensamientos se pelean por ganar prioridad y están enredados y paso de un tema a otro, créelo o no, estoy organizando de todo.

 

Tampoco sabrás que me como los pellejitos de las uñas, que si tengo las uñas largas juego con ellas haciendo ruidos, que sé molestan. Que juego con los anillos hasta perderlos, bueno, ya no tanto.

 

Que me pellizco la cara si encuentro algún granito. Que colecciono cremas faciales y me las hecho todas desde los 16 años, por eso las vendedoras gozan conmigo no puedo decir que no a una crema.

 

Que cuando camino tropiezo con todo, vivo llena de moretones y nunca recuerdo como me los hice.  Que todo se me cae de las manos y nunca puede tener un set completo de vasos y platos por mucho tiempo.

 

Que no me gusta lavar los platos, me da de todo mojarme las manos, prefiero mil veces el dishwasher, de los mejores inventos.

 

Que me peso todos los días, aunque sepa que es lo mismo ni voy bajar mas porque lo haga.

 

Que puedo tomar un galón de leche al día pero tiene que estar bien fría.

 

Que nunca escribo de la misma manera, un día corrido, otro día script, otro día garabatos, otro día redondito, otro día a lo loco, las letras jamás son las mismas y si, lo sé, sería un buen caso de estudio para un grafólogo.

 

Que siempre fuí el pilar emocional en casa de mis padres, que me consideran fuerte y emprendedora, que mi papá dice que soy su motor, pero en realidad, soy débil y llorona, pero jamás les dejé saber, si no quien los sostenía.

 

 

Lo sé, para salir corriendo, pero así soy.

 

Lo demás ya lo sabes, que soy consentida, berrinchuda y siempre me salgo con la mía, bueno, casi siempre…